Hasta pronto, see you soon

Llevo ya días sin escribir, pero tiene poco sentido ya, teniendo en cuenta que ya estoy en España y que poco me queda de la vida como Aupair, solo los recuerdos (que son muchos). Pero tenía una cuenta pendiente, tenía que despedirme y tenía pendiente un pequeño reto, hacer una entrada doble, en castellano y en inglés. Así que este post me servirá para las dos cosas.

Aupair entre leprechauns seguirá vivo y yo seguiré respondiendo si alguien tiene dudas o curiosidades, que deje de escribir aquí, no quiere decir que me olvide de lo que ha significado ser aupair, y todo lo que me he llevado conmigo.

Ahora empiezo una nueva experiencia, en una nueva ciudad, por eso quiero cerrar este capítulo antes. Gracias a todos los que visitas el blog, a los que de una manera u otra me habéis animado a seguir y gracias a todos los que hicisteis de esos cuatro meses en Irlanda una experiencia mejor.

Nos vemos pronto. 

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I didn’t write for a long time, but it hasn’t got any sense if I’m not in Ireland. Now I just have the memories (a lot of them). But I have to do some things before I said goodbye. The first one is write a post in english (I’m trying, sorry if I have mistakes). And the second one is say thank you to all the people who stay with me in the blog and read one, some or all my post during this months. I also want to say thanks to all the people who stay with me those months in Ireland, my friends, the host family and all the people I met there. 

This is not a good bye, because if you have doubts or questions I will answer you as soon as I can, because, I’ll never forget what means been an aupair. 

In a few days I will star a new experience, in a new city, thats why I wanna close this chapter before I go. 

See you soon. 

Phoenix Park, Dublin

Dublín: música y cerveza

Si hay algo que defina la noche dublinesa es la música y la cerveza. Para esta excursión os tenéis que abrigar bien y llevar la cartera llena pero os aseguro que es una experiencia genial. Esto se podría extender a toda Irlanda, ya que en todas las ciudades la música en directo se combina con cervezas y amigos, un buen plan para una noche que, os aviso, empieza a las 19.00 y termina, como tarde a las 03.00 horas. 

En Dublín os recomiendo ir al barrio de Temple Bar ya que podréis ir cambiando de un bar a otro y escuchando incluso música por la calle de bandas realmente buenas. No os voy a decir ningún sitio en concreto, sino que lo mejor es ir paseando y probando unos sitios o otros.

La pinta de cerveza ronda los 5-6€ (podéis pedir un glass que es la mitad y cuesta también la mitad); las copas no os recomiendo ni siquiera pensar en pedirlas, ya que son unos 10€ y son la mitad que el tamaño español. También podéis probar la sidra. Hay dos marcas conocidas: Blumber, que es solo de manzana y te la pueden servir en botella o de grifo, o la Koppaberg que la podéis encontrar de varios sabores y, para mi gusto está mejor.

Foto de: London loves business.

Foto de: London loves business.

Lo que también tenéis que aprender es Cockles and Mussels, una canción que se ha convertido en un himno irlandés y que, solo empezar a sonar en los pubs la gente lo celebra. Para que os vayáis acostumbrando a ella os dejo aquí un vídeo. Me hubiese gustado poner uno de los míos pero no puedo subirlos…

Si vais a Dublín y no salís de noche os perdéis una parte importantísima de la ciudad. Disfrutad y   convertíos en irlandeses por unas horas disfrutando de su música, sus bebidas y su ambiente.

RCA

Dublín: Kilmainhan Gaol

Vuelvo a los viajes y a Dublín (¡sí, aún sigo teniendo cosas que contaros!) Después de beber, y rezar, nos vamos a la cárcel.

La Kimainham Gaol fue inaugurada en 1776. Durante años fue el hogar de muchos de os que lucharon por la independencia Irlandesa, por eso hoy se le tiene especial cariño a este lugar, ya que fue el lugar de la gente valiente y patriota.

A diferencia de lo habitual hoy en día, esta cárcel mezcló a niños, mujeres y hombres con una sola vela en las minúsculas celdas  que hacia de fuente de luz y calor. El gran problema (por si ese no era suficiente) llegó con la hambruna de 1848, muchos se vieron obligados a robar y, por lo tanto empezó el hacinamiento. Otros, en cambio, cometían algún pequeño crimen para así, al menos, tener un plato de comida.

Ventana de una de las celdas al exterior

Ventana de una de las celdas al exterior

En 1924 se liberó al último preso de la cárcel de Kilmainham, que años más tarde se convirtió en el presidente de Irlanda (Éamon Varela).

Durante la visita podréis visitar la capilla, que guarda algún secreto; los pasillos que dan a las celdas y el patio de ejecuciones. Además, antes de acceder a la visita, que es guiada y en inglés.

Capilla

Capilla

Yo no pude visitar el patio, que es lo que dicen que realmente merece la pena. Personalmente, y estando aquí como aupair, considero importante conocer un poco de la historia irlandesa y esta visita me ha servido para eso gracias a las historias que cuenta.

Cruz en donde se realizaron algunas ejecuciones.

Cruz en donde se realizaron algunas ejecuciones.

Durante la visita no pude sacar muchas fotos de calidad ya que la luz era horrible, pero bueno me quedo con estas tres que cero que reflejan lo que los irlandeses sufrieron durante años.

¡Feliz domingo!

RCA

Tarjetas sin ton ni son

Sé que es domingo, sé que hoy toca viaje, pero me ha sido imposible sacar un rato para preparar un post chulo sobre alguna de las visitas, así que me he decantado por un tema más general. La razón es que el fin de semana entero me voy de turismo por la costa de Cork, una visita que tenía muchas ganas de hacer y que no tardaré en contaros.

Y sin darme casi cuenta ya llevo más tres meses en Irlanda, eso sí haciendo algo que jamás pensé que me tocaría hacer. Pero bueno la experiencia está aportándome cada vez más cosas.

Después de estos meses creo que tengo derecho a contaros un secreto de los irlandeses: son adictos a las tarjetas. Realmente no es un secreto, nada más llegar os daréis cuenta de que os encontraréis tarjetas de cumpleaños, de viaje, de comunión, de confirmación, de enfermedad, de nacimiento… en casi todos los establecimientos.

Te pase lo que te pase, los irlandeses tienen una tarjeta para darte, y si no la tienen la crean. Hace unas semanas una de las niñas a las que cuido cumplió 6 años y llegaron unas 20 tarjetas de felicitación entre amigos, familia y conocidos. Todas distintas. Yo al ver tantas me paré a pensar y creo que nunca he recibido más de 2 ó 3 por cumpleaños.

Con este post no quiero reclamar mis tarjetas de cumpleaños, ¡para nada! ¡Qué yo estoy muy feliz con mis dos tarjetas, que conste! Solo que me ha llamado la atención que una mocosa reciba todas esas cartas.

Os terminaréis contagiando por su pasión «secreta», aunque espero que nunca lleguéis a sus límites.

RCA

Tortilla de patata… cocida

Perdonadme por pecar…

Aquí lo de freír suena a chino, incluso lo de cocer, todos las comidas se preparan o al horno o al vapor, y con ello me he buscado la forma de preparar una tortilla de patata, o algo parecido. También hay que tener en cuenta que el aceite de oliva es un lujo en los supermercados, y lo que te venden en su nombre a un precio aceptable (que no asequible) mejor no comprarlo, el color no da confianza.

Olivas

Olivas

Tras días dándole vueltas, hoy no tenía nada preparado para comer y me puse con las patatas. Como el horno y yo no nos llevamos bien, preferí hacerlas cocidas y hacer como una especie de puré con las manos (también se podría al vapor…). Tengo que decir que no tenía del todo mala pinta una vez mezclado con los huevos.

Huevos.

Huevos

Con toda la mezcla preparada puse un poco de sal y unas gotas de aceite en la sartén para evitar que se pegara. Como cualquier tortilla me las vi y deseé para darle la vuelta pero una vez lista la probé y…  ¡MENUDA DECEPCIÓN! Mala no estaba, al final era una tortilla de patata, pero le faltaba sabor, el sabor del aceite de oliva.  Y la foto del resultado… ¡mejor me la guardo!

Y os preguntaréis si tenía tantas ganas de comerla como para andar con invenciones… Pues no, pero es que ya he recibido varias indirectas para prepararla. Ahora podré hacérsela algún día, aunque intentaré incluir algún ingrediente como queso o jamón para que le de un poco más de sabor.

Una amiga que también está de Aupair (¡Hola Patri!) me ha dicho que ella la hace en el horno, así que tendré que probar.

Nos vemos pronto 🙂

RCA