Los recuerdos

Tres semanas… Hace ya tres semanas que he vuelto y en parte a eso se debe mi tardanza. Necesitaba pensar en los pros y contras, en todo lo que he vivido estos meses y en lo que me ha pasado, eso y que me he cogido unas vacaciones (¡todo hay que decirlo¡)

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A lo que iba. Durante los cuatro meses que viví la experiencia de aupair, no había semana que no terminara quemada por el trabajo, las órdenes y los caprichos infantiles pero ahora, tengo que decir que echo de menos los abrazos, los besos (muy escasos) y las caras de ilusión.

Hace unos días, el bebé cumplió su primer año y os mentiría si dijera que no me hubiese gustado estar allí. Ahora que la familia está buscando una nueva aupair, me da morriña, pero tengo claro que no repetiría la experiencia, aunque no me arrepiento de haberla vivido. Ahora tengo promesas como enviar una foto de mi perra a una de las niñas, mandar una tarjeta de cumpleaños a la otra y un skype que espero hacer cuando aún se acuerden de mí. Y digo esto porque para mí ha sido una experiencia única pero para ellas ha sido una aupair más, mejor o peor, pero una más. 

Lo que no echo de menos es el clima y muchas de las costumbres irlandesas. No hay nada como una caña con su correspondiente tapa al lado del mar y sin chaqueta. Allí nunca me quité la manga larga, pero sí dejé el abrigo a mediados de junio, en menos de 15 días he pasado del abrigo de invierno a las chanclas y el bañador, un lujo vamos.

Ahora que mi experiencia se ha terminado iré haciendo algún que otro post, pero algún que otro post haré.  Ahora solo me queda desearos buenas noches 🙂

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PS: Mi familia está buscando nueva aupair, si a alguien le interesa que me deje un comentario, sería a partir de septiembre y hasta junio del próximo año.

 

 

 

Yummi or not?

Cuando uno viaja siempre tiene ganas de probar la comida típica pero he de decir que en Irlanda, más que comida, lo que hay es bebida. Pero como no quiero convertir esto en un blog de alcohólicos, voy a rebuscar un poco y hablaros de los alimentos que, al menos yo, no había visto fuera de Irlanda o, si los había visto, no era como aquí que es casi una plaga.

En primer lugar los SCONES. Son un postre originario de Escocia pero que en Irlanda lo encontraréis en todos los sitios. Una especie de bollo de pan un poco dulces. Los más habituales son los que no tienen nada, solo la masa, o con uvas pasas pero, en mi host family los han hecho alguna vez con miel y sirope de arce. Al desayuno, de postre, a media tarde… Y lo mejor es que se hacen en menos de una hora. 

Scones

Scones

No puedo hablar de comida irlandesa y no mencionar el BROWN BREAD. Sobre este pan tenemos una teoría: nos gusta porque estamos aquí pero, aquí lo disfrutamos. Está hecho con avena y harina integral, cuando lo comes recuerda al bizcocho por dentro pero por fuera tiene corteza. Lo he comido sin nada dentro o con pipas, ambos están ricos. 

Foto de: Hungry Poodle

Foto de: Hungry Poodle

Pero si queréis convertiros en verdaderos irlandeses lo mejor que podéis hacer es comer el tradicional IRISH BREAKFAST, una bomba en toda regla. El susodicho desayuno consiste en: huevos, jeans (habas con una especie de salsa de tomate), pan, bacon huevos revueltos y black pudding (para que nos entendamos: morcilla). A veces también lo acompañan con champiñones, salchichas, white pudding o cosas así. Todo regado con un té con leche y un zumo. Vamos este si es el desayuno de los campeones. He de decir que a mi me tocó hacerlo pero no lo comí, mi estómago no acepta estas cosas a las 8 de la mañana. Para auténticos valientes

Irish breakfast

Irish breakfast

Estas son las cosas que digamos más típicas he visto, ya veis que no son muchas pero algo es algo. Si probáis o habéis probado alguno me gustaría saber vuestra opinión. ¡Qué aproveche!

RCA

Irlanda y la Iglesia

¿Qué es de una sociedad católica sin sus celebraciones? Hoy he pedido ayuda para hablar de las comuniones a una amiga. Ella ha podido ver en primera persona cómo lo celebran aquí y le he pedido que lo comparta.

La iglesia católica tiene una influencia asombrosa en todos los grandes sectores de la sociedad irlandesa. Podemos encontrar símbolos religiosos en cualquier parte en la que estemos, sea conduciendo nuestro propio coche o acercándonos a un hospital o colegio, aunque estos sean públicos. El objetivo de este post, en realidad es describir una celebración religiosa concreta, una comunión, pero esto resulta imposible de hacer, aunque parezca imposible, sin nombrar el sistema educativo.

Una de las experiencias más curiosas desde que estoy en Irlanda es la de asistir a una comunión, la de la niña que cuido. Lo cierto es que tenía curiosidad por ir y cabe decir que la celebración no tiene nada que ver con lo que podemos ver en cualquier parte de España u otros países mediterráneos. Lo primero que llama la atención es que quién organiza la comunión es el colegio, los tutores de cada clase (colegio público). Durante todo el año los niños y niñas fueron preparando el día en clase de religión y ensayando en la iglesia próxima al colegio.

Iglesia

Iglesia

La ceremonia se celebraba a las 13 horas. Cada hilera de bancos estaba reservada para un niño/a y sus respectivas familias. Había más bancos al lado por si el espacio no era suficiente. Esto no ha sido un problema ya que cada niña/o tenía alrededor de 10 invitados. Todos los niños/as participaron con algo (canción, lectura, repartiendo regalos…). Me gustaría haber sacado más fotos pero esto resultó imposible ya que el cura nos pidió expresamente que no lo hiciésemos ya que había un fotógrafo contratado.

En memoria de...

En memoria de…

Despedidas, pequeña comilona en el cole (scons -postre típico-, té y café y chuches para los niños) y luego comilona en casa. Pincho para comer y esperamos hasta las 17 para tomar el diner y unos estupendísimos postres.

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Fue un buen día, sobre todo porque los niños y niñas lo pasaron bien (aunque se debería postergar un par de años más hasta que tuvieran capacidad de elección, pero ese ya es otro tema), la comida muy rica y se respiraba un cálido ambiente familiar. Lo único que he echado en falta fue un poco de música.

Solo me queda dar las gracias a Clara 🙂

Nos vemos el domingo por aquí 🙂

I love you

«Rita, I’m gonna tell you a secret: I love you!»

¡Por fin! Me ha costado más de dos meses, pero por fin me he ganado a dos de las niñas. Una de ellas hace semanas que me dijo las palabras mágicas, pero las mayores se resistían. Esta semana sin esperármelo y en medio de un ataque de cosquillas un de ellas me abrazó y me dijo que me acercara, que me iba a contar un secreto, ese secreto no era otro que I love you.

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Cuando en el post sobre la experiencia de aupair hablaba de esas pequeñas alegrías me refería a momentos como esto. Aún así, no os creáis que de golpe y porrazo todo ha cambiado… para nada, es más, con la mayor al escuchar esto ha sido todo más complicado y la que me lo dijo sigue con su cabezonería.

Simplemente no desesperéis aunque no os digan «I love you», aunque no os demuestren cariño, ellos son así, pero iréis notando cómo os las ganáis en pequeños momento, con abrazos, con sonrisas. Solo es cuestión de tiempo, yo empiezo a manejarlas ahora y llevo en la casa casi tres meses, desde el 18 de febrero.

Al final las voy a echar de menos… ya veréis.

RCA

Volver a la realidad

¡He vuelto!

Desde el martes vuelvo a dormir sola y no con 11 extraños (bueno, solo 10 que una era mi amiga). Pero el cansancio, la falta de tiempo y mi vuelta a la (casi) rutina me han hecho imposible aparecer de nuevo por aquí.

Trinity College, Dublin

Trinity College, Dublin

Como os he prometido traigo muchas cosas que contaros de Dublín, pero poco a poco. De momento, y después del post sobre la realidad de ser aupair, quiero contaros la parte bonita a través de dos gestos:

El primero fue a través de unos mensajes que me escribí con mi host-mother durante las vacaciones. En él me decía que una de las niñas había llamado a su abuela por mi nombre, un detalle que, aunque es una tontería significa que, al fin y al cabo las niñas me aprecian.

El segundo, mi recibimiento. Nada más llegar una de las enanas me abrazó con muchísima fuerza demostrando que se alegraba de mi vuelta. Por la mañana cuando me levanté y vi al bebé se puso a dar patadas sobre la alfombra en la que estaba y a sonreír. Como digo, son tonterías pero que hacen ilusión.

Con el próximo post os prometo alguna visita en Dublín, que prometo que será pronto. ¡Feliz verano irlandés!

Phoenix Park, Dublin

Phoenix Park, Dublin

P.D.: He aprovechado el viaje para sumar una tercera palabra a mi vocabulario en irlandés (poco a poco)

RCA

Tortilla de patata… cocida

Perdonadme por pecar…

Aquí lo de freír suena a chino, incluso lo de cocer, todos las comidas se preparan o al horno o al vapor, y con ello me he buscado la forma de preparar una tortilla de patata, o algo parecido. También hay que tener en cuenta que el aceite de oliva es un lujo en los supermercados, y lo que te venden en su nombre a un precio aceptable (que no asequible) mejor no comprarlo, el color no da confianza.

Olivas

Olivas

Tras días dándole vueltas, hoy no tenía nada preparado para comer y me puse con las patatas. Como el horno y yo no nos llevamos bien, preferí hacerlas cocidas y hacer como una especie de puré con las manos (también se podría al vapor…). Tengo que decir que no tenía del todo mala pinta una vez mezclado con los huevos.

Huevos.

Huevos

Con toda la mezcla preparada puse un poco de sal y unas gotas de aceite en la sartén para evitar que se pegara. Como cualquier tortilla me las vi y deseé para darle la vuelta pero una vez lista la probé y…  ¡MENUDA DECEPCIÓN! Mala no estaba, al final era una tortilla de patata, pero le faltaba sabor, el sabor del aceite de oliva.  Y la foto del resultado… ¡mejor me la guardo!

Y os preguntaréis si tenía tantas ganas de comerla como para andar con invenciones… Pues no, pero es que ya he recibido varias indirectas para prepararla. Ahora podré hacérsela algún día, aunque intentaré incluir algún ingrediente como queso o jamón para que le de un poco más de sabor.

Una amiga que también está de Aupair (¡Hola Patri!) me ha dicho que ella la hace en el horno, así que tendré que probar.

Nos vemos pronto 🙂

RCA

Preguntas transcendentales

Hoy he pasado del «Why?» al «¿Cómo puede una sirena cantar debajo del mar?» a través de una canción (premio a portarse bien)

No sé decir cómo he salido del paso pero puedo decir que me quedé con cara de tonta sin saber qué responder. Pero como buena pregunta infantil, la mejor respuesta se la dio su hermana: «Porque es donde vive y puede respirar debajo del agua». Pero sin estar del todo convencida replicó: «Ya, pero Sofía (personaje de dibujos animados de Disney) no está acostumbrada». Por suerte en ese momento se terminó la canción y pude cambiar de tema.

Esta era la canción, por si teníais curiosidad, un temazo que, de tanto escuchar, ya me he aprendido…

La cosa no se queda ahí. Contándoselo a la madre me contó que el otro día la pregunta también tuvo que ver con sirenas pero la respuesta era mucho más complicada: «¿Cómo van las sirenas al baño?»

Ahí lo dejo, reflexionad sobre ello. 🙂

RCA

Las cosas marchan

Tras tres noches y dos días y medio en Irlanda puedo decir que las cosas marchan. Las rutas en coche me las he aprendido en tiempo récord y las niñas no han tenido más remedio que acostumbrarse a mí en el mismo tiempo.

Tengo que decir que, por el momento he tenido suerte, los niños al fin y al cabo son niños: lloran, se encaprichan, no les gustan los planes que tienes para ellos… Pero los padres al final son los importantes, con los que tienes que congeniar e intentar tener una buena relación, y parece que de momento la cosa marcha.

En cuanto a lo de conducir por la izquierda… mejor hago una entrada la semana que viene, pero voy adelantando que el primer día que me tocó coger el coche pensé que no iba a salir viva y que tendría que volver a España del miedo que pasó la pobre señora de la casa.

En fin… En teoría es mi primer día libre, pero solo en teoría, porque aún me estoy acostumbrando a ellos y creo que es mejor pasar el fin de semana en familia. El lunes empieza mi aventura en solitario.

Hablamos pronto,

RCA

Welcome!

Ya instalada y os puedo asegurar que todos los miedos se han ido. Ver como unas niñas que no te conocen de nada te dan un abrazo enorme nada más verte y te cuentan todo con la mayor ilusión de su vida. Empieza una aventura que esperaba que fuera genial, pero os puedo asegurar que pinta mucho mejor de lo que parecía.

Además, y dada la aceptación que ha tenido este texto en Facebook, quiero publicarlo también aquí. Para todos los que estamos fuera.

… políticos:
Iba a empezar diciendo «Estimados políticos», pero no siento ninguna estima hacia ustedes. Tampoco los quiero, por lo tanto, lo de «Queridos políticos», me dolería aún más decirlo.
Soy una joven de 23 años con dos carreras y una lista interminable de prácticas en distintas empresas, en las que he disfrutado y crecido,tanto profesional como personalmente, pero ya no sirvo. No pueden hacerme un convenio de prácticas en el que ejerzo mi profesión por cuatro duros, y no pueden porque he terminado la carrera y los convenios dejan de existir. Te conviertes en un cero a la izquierda, en alguien invisible, o aún peor, en una persona que dedica horas y horas al trabajo sin cobrar, y lo haces con pasión y ganas porque piensas, que en algún momento alguien se apiadará de ti y te contratará. Pero no, no se equivoquen. Acabas la carrera y solo está el vacío, una cuesta abajo sin ningún sitio en el que frenar, y miras hacia atrás y te arrepientes (sí, te arrepientes) de terminar tus estudios porque al menos así, podrías estar trabajando aunque fuese por 100€ al mes.
Pero ya me he cansado y por eso he decidido irme. Me voy de España señores políticos, me voy de este país por el que cada vez siento más vergüenza. El paro no baja, sino que la gente se va. Se va de ese país que ustedes gobiernan y en el que los jóvenes parece que no existimos y nos vamos dejando familia, amigos y sueños, sobre todo sueños en los que creímos pero ya no vemos en ningún lugar. Esos sueños nos los han quitado ustedes. Porque no vemos futuro, solo un pozo negro del que parece que nunca vamos a salir.
Yo, igual que muchos de mis compañeros y amigos, nos estamos buscando la vida como podemos y al final, muchos, tenemos en mente eso de hacer la maleta y salir sin mirar atrás. Yo me voy, pero no a trabajar como periodista o comunicadora audiovisual, que es en lo que me he formado, sino que me voy a cuidar de cuatro niñas. Y sí, me voy porque lo he decidido, porque lo veo como una oportunidad para seguir creciendo, aprender una nueva cultura y mejorar el inglés, pero no es la opción que hubiese deseado.
Señores, vayan ustedes a casa de mis abuelos, de casi 90 años, y explíquenles por qué su única nieta tiene que irse lejos. Por qué no podrán abrazarla ni verla durante meses. Por qué, su única nieta, tiene que dejar su gran pasión, el periodismo, para cuidar de unas niñas. Vayan ustedes a su casa y devuélvales las horas de sueño que les he quitado cuando les tuve que decir que me iba. Díganle a mis padres que el dinero que han invertido en mi formación servirá de algo, que no terminaré siendo una más en la lista del paro. Explíquenles que apoyarme en mis estudios y decisiones ha sido una buena idea. Díganles a mis familiares que, aunque me vaya, nada cambiará y, de paso, díganselo a mis amigos. Pero a ellos mejor háganlo pronto, porque dentro de poco también se lo tendrán que estar diciendo a sus familias.
Y no se olviden de recordarse a ustedes mismos que los jóvenes sí queremos un futuro para nosotros y sí tenemos opinión, que no somos vacas o cabras movidas por un pastor, sino que tenemos opiniones, ideas e ilusiones. Hablen entre ustedes que la política nos interesa, que nos preocupamos por lo que pasa y leemos periódicos y libros para crecer culturalmente. Díganse a sí mismos que los jóvenes somos el futuro y que este futuro está harto y cansado de que nos desprecien y se olviden de nosotros en el fondo del armario. Somos electorado, podemos votar y nuestro voto cuenta lo mismo que el suyo. No lo olviden.
Ustedes sabrán, pero aquí hay una más que se va y puede que vuelva o que no, de momento no tengo fecha de regreso. Eso sí, tengan en cuenta que una de las personas que abandona la lista del paro este mes lo hace porque se va obligada de España, de mi país, de ese por el que cada vez siento más pena. Ahora les dejo, tengo prisa, tengo que subir al avión que me lleva a mi nuevo hogar.
Atentamente,

RCA

GRACIAS a todos, a partir de ahora todo estará escrito desde un pueblo perdido en Irlanda 🙂

Enfrentarse a la entrevista

¡Hola de nuevo!

Después de hacer una preselección de las familias que nos interesa y a las que les interesamos, llega el momento de hablar con ellos. Recomiendo que esta charla sea a través de una videollamada, ya sea Skype, FaceTime, o cualquier otro sistema que combine imagen y sonido. Y lo digo porque de esta manera es más difícil que nos engañen, porque ver el lenguaje no verbal también es importante.

En cuanto a la entrevista, solo tenemos que ser sinceros, pero al mismo tiempo saber vendernos. Lo más importante es resolver todas las dudas que tengamos. Cualquier pregunta o problema que tengamos lo mejor es hablarlo y llegar a un acuerdo común. No es difícil llegar a un acuerdo, las familias suelen ser bastante receptivas y si no lo son, la solución es fácil: terminar la llamada y descartarla de nuestra lista de candidatos.

Yo tuve cuatro entrevistas a través de videollamadas. La cuarta fue la definitiva. Aprovechando que habían tenido una Aupair anteriormente (además es española) le pedí los datos para hablar con ella y preguntarle algunas dudas, que me hizo finalmente decidirme. Os recomiendo que, si no es la primera vez que tienen una Aupair, le pidáis los datos para estar más tranquilos o descartar a la familia directamente.

Tras la primera toma de contacto en mi caso he hablado (de momento) una vez más con ellos a través de Skype y he conocido a las niñas que cuidaré durante los próximos meses. Además estamos en contacto constantemente a través de correos electrónicos y WhatsApp. Algo que, una vez más os recomiendo para ir conociendo un poco su dinámica y gustos.

Al final es más el miedo previo que la propia entrevista, que se hace muy corta si estás cómodo. ¡A por ella!

RCA