Volver a ser parte

Sé que dije que no volvería a escribir, pero hoy he vivido un momento que me ha hecho recordar muchas cosas, todas buenas de esos meses que estuve como Au Pair y os lo tengo que contar.

Cuando volví de Irlanda, lo que menos me apetecía era escuchar voces infantiles, ver a niños cerca me ponía hasta nerviosa pero ahora, con las aguas calmadas, tengo que decir que echo de menos esos cuatro renacuajos. Hace unas semanas estuve hablando con mi Host Mother sobre las niñas, pero lo hice por Whats App, pero también me apetecía hablar con ellas, que me contaran qué tal estaban, cómo les iba el nuevo curso y ver cuánto habían crecido.

Así que me animé y buscando un horario que tanto a ellas como a mí nos viniera bien, decidimos hacer un Skype. No fue mucho tiempo, al final las horas mandan y mañana al haber cole tenían que descansar. Pero fue un rato en el que me hizo recordar todos los buenos momentos que compartí en esa casa. Cuando las vi en el sofá me acordé de todos los libros que leímos, de todas las historias que ahí me contaban y de todas las risas (y broncas) que viví en ese pequeño salón.

Ellas me contaron sus historias, las de cualquier niño de su edad: el regalo que le pedían a Santa Claus, a quién iban a representar en la obra de navidad del colegio, qué tal los profesores y las clases extraescolares. Esas cosas que antes me contaban en directo y que ahora hicieron a través de una pantalla. Ha sido una media hora, pero una media hora que me ha traído los mejores recuerdos que tengo con ellas y con la familia, esos recuerdos y sensaciones que espero que nunca se me olviden.

Vistas casa

A pesar de todo, el tiempo calma las cosas y, por muchas cosas que pases, la memoria siempre recuerda lo bueno, esos momentos que quieres tener contigo. Mientras escribo esto me acuerdo de mi primer Skype o del día que me fueron a buscar al autobús, ese día estaba tan nerviosa que tenía miedo de olvidarme de mi nombre. Hoy también me moría de los nervios, no era la primera vez que nos veíamos, pero sí la primera después de mi despedida y la pregunta era ¿se acordarían de mi? La respuesta la tuve al momento: Sí.

Os aconsejo a todos que lo hagáis, que volvais a ver a la familia, que volvais a hablar con ellos, especialmente con los niños. Al final algo siempre queda y, por mucho que yo lo negara al principio, ahora lo digo bien alto: LAS ECHO DE MENOS

RCA

Hasta pronto, see you soon

Llevo ya días sin escribir, pero tiene poco sentido ya, teniendo en cuenta que ya estoy en España y que poco me queda de la vida como Aupair, solo los recuerdos (que son muchos). Pero tenía una cuenta pendiente, tenía que despedirme y tenía pendiente un pequeño reto, hacer una entrada doble, en castellano y en inglés. Así que este post me servirá para las dos cosas.

Aupair entre leprechauns seguirá vivo y yo seguiré respondiendo si alguien tiene dudas o curiosidades, que deje de escribir aquí, no quiere decir que me olvide de lo que ha significado ser aupair, y todo lo que me he llevado conmigo.

Ahora empiezo una nueva experiencia, en una nueva ciudad, por eso quiero cerrar este capítulo antes. Gracias a todos los que visitas el blog, a los que de una manera u otra me habéis animado a seguir y gracias a todos los que hicisteis de esos cuatro meses en Irlanda una experiencia mejor.

Nos vemos pronto. 

____________________________________

I didn’t write for a long time, but it hasn’t got any sense if I’m not in Ireland. Now I just have the memories (a lot of them). But I have to do some things before I said goodbye. The first one is write a post in english (I’m trying, sorry if I have mistakes). And the second one is say thank you to all the people who stay with me in the blog and read one, some or all my post during this months. I also want to say thanks to all the people who stay with me those months in Ireland, my friends, the host family and all the people I met there. 

This is not a good bye, because if you have doubts or questions I will answer you as soon as I can, because, I’ll never forget what means been an aupair. 

In a few days I will star a new experience, in a new city, thats why I wanna close this chapter before I go. 

See you soon. 

Phoenix Park, Dublin

Los recuerdos

Tres semanas… Hace ya tres semanas que he vuelto y en parte a eso se debe mi tardanza. Necesitaba pensar en los pros y contras, en todo lo que he vivido estos meses y en lo que me ha pasado, eso y que me he cogido unas vacaciones (¡todo hay que decirlo¡)

IMG_3613

A lo que iba. Durante los cuatro meses que viví la experiencia de aupair, no había semana que no terminara quemada por el trabajo, las órdenes y los caprichos infantiles pero ahora, tengo que decir que echo de menos los abrazos, los besos (muy escasos) y las caras de ilusión.

Hace unos días, el bebé cumplió su primer año y os mentiría si dijera que no me hubiese gustado estar allí. Ahora que la familia está buscando una nueva aupair, me da morriña, pero tengo claro que no repetiría la experiencia, aunque no me arrepiento de haberla vivido. Ahora tengo promesas como enviar una foto de mi perra a una de las niñas, mandar una tarjeta de cumpleaños a la otra y un skype que espero hacer cuando aún se acuerden de mí. Y digo esto porque para mí ha sido una experiencia única pero para ellas ha sido una aupair más, mejor o peor, pero una más. 

Lo que no echo de menos es el clima y muchas de las costumbres irlandesas. No hay nada como una caña con su correspondiente tapa al lado del mar y sin chaqueta. Allí nunca me quité la manga larga, pero sí dejé el abrigo a mediados de junio, en menos de 15 días he pasado del abrigo de invierno a las chanclas y el bañador, un lujo vamos.

Ahora que mi experiencia se ha terminado iré haciendo algún que otro post, pero algún que otro post haré.  Ahora solo me queda desearos buenas noches 🙂

IMG_3553

PS: Mi familia está buscando nueva aupair, si a alguien le interesa que me deje un comentario, sería a partir de septiembre y hasta junio del próximo año.

 

 

 

La sanidad irlandesa

Post 50 y el primero que escribo tras mi regreso. El tema lo he elegido ya que durante mis últimos días por Irlanda la medicina estuvo muy presente (y no por gusto). No sé en qué momento mis defensas decidieron abandonarme y dar la bienvenida a una amigdalitis, que me terminó acompañando hasta hace apenas dos días, y una conjuntivitis con la que sigo peleándome.

Una de las primeras cosas que hice cuando supe que me iba de España fue solicitar la tarjeta europea y bendita sea. No os voy a contar todo el periplo de mi garganta y yo, solo que tras un primer intento de superar el dolor de garganta sin ir al médico, finalmente el sábado tuve que ir, confirmando la amigdalitis.

Justo antes de salir de casa la familia me recordó que tendría que pagar (aunque después en España el seguro o la seguridad social nos devuelva el dinero en un primer momento supuestamente tienes que pagar). Pero tras revisarme el médico, en el momento en el que supuestamente tienes que pagar me dijo que la tarjeta sanitaria europea me cubría todo, por lo tanto no tuve que soltar ni un euro, solo en la farmacia (5 euros por antibiótico y antiinflamatorio).

Este post viene a recordar algo importante: LA TARJETA SANITARIA EUROPEA ES ESENCIAL.

Espero que la gente que haya empezado su periplo como aupair en verano o esté a punto de hacerlo lo disfrute, las cosas desde la distancia se ven más fáciles y mejores 🙂

RCA

Mi pequeña-gran maleta

Ya no me queda nada, mañana a estas horas (y si no hay novedad) ya estaré con mi familia en España. Y las ganas que tengo son enormes, como ya os comenté las últimas semanas no han ido del todo bien las cosas, pero me quedo con todo lo positivo, que es mucho.

Recuerdo los días previos a venir, la maleta me traía por la calle de la amargura, ya que me faltaba espacio y me sobraban kilos por todos los lados. Ahora a la vuelta parece lo contrario. Desde que llegué me metí en la cabeza eso de “Rita, no compres, no ves que después no tienes sitio para llevarlo a España”, pero me equivocaba.

Yo no sé que le ha pasado aquí a mi ropa, pero os aseguro que está hecha trizas. De cuatro pantalones que me traje, vuelvo con uno, y tampoco es que esté muy bien, pero no voy a ir desnuda de cintura para abajo. Sudaderas, camisetas, zapatos… Muchísimas cosas he decidido dejarlas porque están llenas de agujeros (algún día encontraré la explicación) o desteñidas. Eso por un lado.

Por el otro, cosas como unas chanclas malas que me compré aquí, campú, pasta de dientes, gel… También se quedan, pero en este caso se lo dejo a aupairs que se quedan aquí el verano, mal nunca viene y si las quieren tirar mejor que sea porque no las necesitan que porque paso de meterlas en la maleta. Así que en ello ando, terminando de preparar la maleta, que va prácticamente vacía y con mucho menos peso del que vino. +

Volveré a escribir pero, esta vez desde mi casa 🙂

RCA

A las dos donde siempre

Hoy es un día triste, o alegre, no lo sé muy bien la verdad. Triste porque desde ayer estoy un poco más sola en Irlanda (que no lo estoy, porque ha llegado gente nueva genial) pero alegre porque mis compañeras de aventuras, esas que me han acompañado en los viajes, que han oído mis quejas y me han dado el abrazo en el momento necesario, han vuelto a casa (les era hora después de nueve meses como aupairs). Tengo que decir que no se han ido de golpe, sino que se han ido a cuentagotas y haciendo sufrir a las que nos íbamos quedando.

Estos cuatro meses he compartido con ellas más de lo que jamás imaginé, a pesar del poco tiempo que hace que nos conocemos (¡con excepción! Pero puede decirse que nos hemos vuelto a conocer). Durante estos meses decidimos hacer una lista (cosa que os recomiendo empezar cuanto antes) de qué os estaréis preguntando, pues de frases y, si os sois sincera hoy la leo entre risas. Creo que es la mejor forma de recordar cómo, poco a poco, tengo tres amigas más, con las que he sufrido, reído y vivido más en cuatro meses que en años con otras personas.

Me pongo sensiblera pero es verdad, estás lejos de casa, sin familia, amigos… Y aunque aquí tienes una “familia” también son tus jefes y a ellos no puedes llorarles tus penas (de las que muchas veces son los culpables), por eso, a veces la gente que conoces, a esos a los que terminas llamando amigos, se convierten en tu familia y, por eso, la confianza crece y tus historias ya no son solo tuyas.

Amigas

A mí me queda poco más de una semana (una semana y un día, para ser exactos) para volver a cerrar la maleta, un poco más vacía de cosas pero llena de experiencias, pero ellas ya se han ido y ahora me pregunto: ¿a las dos donde siempre?

Estoy segura de que pronto nos volveremos a juntar, en nuestro caso es “relativamente fácil”. Pero mientra, por favor, no os metáis en problemas, echadme de menos y recordad siempre que, aunque a veces no sepamos en qué idioma hablamos, siempre podremos hacer un croquis. Os echaré de menos, a vosotras y a nuestras horas muertas.

Por solo media canción 🙂

It’s been a long day without you, my friend, and I’ll tell you all about it when I see you again. We’ve come a long way from where we began.

RCA

Yummi or not?

Cuando uno viaja siempre tiene ganas de probar la comida típica pero he de decir que en Irlanda, más que comida, lo que hay es bebida. Pero como no quiero convertir esto en un blog de alcohólicos, voy a rebuscar un poco y hablaros de los alimentos que, al menos yo, no había visto fuera de Irlanda o, si los había visto, no era como aquí que es casi una plaga.

En primer lugar los SCONES. Son un postre originario de Escocia pero que en Irlanda lo encontraréis en todos los sitios. Una especie de bollo de pan un poco dulces. Los más habituales son los que no tienen nada, solo la masa, o con uvas pasas pero, en mi host family los han hecho alguna vez con miel y sirope de arce. Al desayuno, de postre, a media tarde… Y lo mejor es que se hacen en menos de una hora. 

Scones

Scones

No puedo hablar de comida irlandesa y no mencionar el BROWN BREAD. Sobre este pan tenemos una teoría: nos gusta porque estamos aquí pero, aquí lo disfrutamos. Está hecho con avena y harina integral, cuando lo comes recuerda al bizcocho por dentro pero por fuera tiene corteza. Lo he comido sin nada dentro o con pipas, ambos están ricos. 

Foto de: Hungry Poodle

Foto de: Hungry Poodle

Pero si queréis convertiros en verdaderos irlandeses lo mejor que podéis hacer es comer el tradicional IRISH BREAKFAST, una bomba en toda regla. El susodicho desayuno consiste en: huevos, jeans (habas con una especie de salsa de tomate), pan, bacon huevos revueltos y black pudding (para que nos entendamos: morcilla). A veces también lo acompañan con champiñones, salchichas, white pudding o cosas así. Todo regado con un té con leche y un zumo. Vamos este si es el desayuno de los campeones. He de decir que a mi me tocó hacerlo pero no lo comí, mi estómago no acepta estas cosas a las 8 de la mañana. Para auténticos valientes

Irish breakfast

Irish breakfast

Estas son las cosas que digamos más típicas he visto, ya veis que no son muchas pero algo es algo. Si probáis o habéis probado alguno me gustaría saber vuestra opinión. ¡Qué aproveche!

RCA