Conducir en sentido contrario

Y por fin el post que me ha pedido mucha gente, el de conducir en sentido contrario.

Tengo que decir que el primer día me planteé el abandono. Es más, la primera experiencia fue por sorpresa. El jueves por la tarde (hay que tener en cuenta que yo llegué el miércoles por la noche) de vuelta a casa a mi Host Mother solo se le ocurre la idea de parar en el arcén a medio camino para cambiarnos el sitio. La cara que puse debió ser divertidísima, eso sí, nada más llegar a mi pueblo, la señora pensó que se quedaba sin coche. Entre lo estrecho de las carreteras y que las distancias las calculaba mal, el retrovisor sufrió más de lo esperado, aunque tengo que decir que en ningún momento sufrió daños. Poco tiempo después llegamos a casa sanas y salvas las cuatro niñas, mi Host Mother y yo (dispuesta a hacer las maletas tras un «yo a ti no te dejo conducir con mis hijas»)

Look right, look left.

Look right, look left.

Pero por si fuera poco tener que ponerte al volante sin haberte metalizado y sin siquiera esperarlo tuve la primera en la frente: LAS ROTONDAS. Esos seres entrañables a los que temía antes de llegar, pero he de decir que cambio mil rotondas por un cruce. Al fin y al cabo, aunque las primeras cuesta y se hace raro, las rotondas te dan el trabajo hecho y te hacen dirigirte hacia la izquierda. El problema es cuando tienes que hacer un cruce: ¿En qué carril me tengo que poner? ¿Dónde estoy? ¿Qué hago? Pero al final con el tiempo te acostumbras y los haces por inercia.

O'Connell St. en Limerick

Cruce en O’Connell St., Limerick

A preguntas como: ¿y los pedales? Tengo que decir que están en el mismo orden que en la conducción por la derecha, es decir, pie izquierdo embrague, pie derecho freno y acelerador. El problema para mí está más en las marchas, la primera tiene el movimiento de la quinta y la quinta el de la primera, no sé si me explico, lo que sí sé es que la mano derecha aún sigue buscando el cambio de marchas pero solo encuentra la puerta.

Por lo que podéis leer, no lo llevo mal del todo, y más teniendo en cuenta que el coche que conduzco durante la semana es casi una furgoneta. Pero como la cosa era demasiado fácil el coche que puedo utilizar en mi tiempo libre es otro: mucho más pequeño, mucho más antiguo y mucho más fácil de manejar.

Eso sí, mi primera experiencia en la carretera en solitario terminó con una sonrisa. Viendo que todo marchaba bien y que al final, cambiar de lado el volante poco tiene que ver con la conducción. Hoy, con varios kilómetros hechos, ya he hecho mi primera excursión, en la que he de decir que he hablado más español que en todo el tiempo que llevo aquí.

Limerick

Calle de Limerick

 

Seguro que tendré alguna que otra experiencia rara con el coche, así que aquí no va a terminar la cosa.

Feliz mes 🙂

RCA

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s